Blogia

CRUZANDO EL PUENTE

CAIRELES

CAIRELES

Metido de lleno en las Fiesta Navideñas, recibí la grata noticia de tener en mi poder la única Revista Taurina editada en Barcelona que no es otra que CAIRELES, esta atención  ha sido debida a la gentil delicadeza de la que es su Director Fernando del Arco, prestigioso aficionado, escritor y coleccionista de libros taurinos.

La verdad sea dicha que esta para mi ha sido un gran regalo, ya que había oído hablar de ella, pero no había tenido la ocasión de tenerla en mis  manos al estar un poco desconectado con la afición catalana.
Este número 28 correspondiente al mes de Diciembre 2009 ha tomado un nuevo rumbo en lo relativo a su formato, conteniendo un gran calidad de impresión, así como de su contenido que en definitiva es lo más importante y más aún  los momentos actuales  que corre la Fiesta de los Toros en la Comunidad hermana de Cataluña. 
De su extenso repertorio destaco por la profundidad de su contenido, la conferencia de Jordi Grau Solá dada en la Universidad CEU de San Pablo de Madrid en su aula de tauromaquia. Que gran conferencia, espero que con argumentos de tal categoría los politicos catalanes sabrán y podrán tener los conocimientos suficientes del sentir hondo y profundo de una gran parte de sus ciudadanos a lo hora de legirlar a favor o en contra de la Fiesta de los toros. 
Desde aquí quiero expresar mi mas profundo agradecimiento a Fernando del Arco por la atención recibida de tener en mi poder esta revista que ha de jugar un papel importante en los momentos actuales y animar a toda la afición catalana a que se expresen pacíficamente  con todos los medios que tengan a su alcance.

PAPA VULL SER TORERO

PAPA VULL SER TORERO



Aquella mañana, fue diferente a todas, después de un día ajetreado de Reyes embargado por las ilusiones de los regalos, el padre quedo sorprendido ante el deseo que le manifestó su hijo. El niño se dirigió a su
padre y mirándolo fijamente a los ojos le dijo: 
¿Papá quiero ser torero? 
El padre quedó atónito, no sabia que responderle. 
Inmediatamente, como un rayo de luz pasó por su cabeza todos los avatares de las sinrazones de aquellos que dicen ser defensores de los animales y que periódicamente se manifiestan queriendo prohibir la la Fiesta de los Toros. 
De inmediato y pausadamente con ternura le contesto: 
Mira hijo, no corren buenos tiempos para esta Fiesta, existen algunos, no muchos, que haciendo uso de un desconocimiento absoluto de lo que es el toro bravo y muy en particular de nuestra historia, se han empeñado en prohibirla ¡Si! ¡En prohibirla! confundiendo los conceptos de libertad y tratando de coaccionar los pensamientos de muchos y muy en particular una persona que debido a su fracaso político y haciendo uso de un protagonismo desmedido ha hecho una causa de algo tan serio, argumentando que al toro bravo se le maltrata. Esta persona y todos aquellos que la siguen olvidan a otros animales que están mucho más maltratados que el toro bravo que desde que nace se cría en libertad con unos cuidados exquisitos. Porque aquí la libertad se ha mal entendido, si a mi no me gusta la cuestión es prohibirla. 
Hijo tengo la esperanza que todo este batiburrillo que han formado no prospere y en la conciencia de aquellos que está en su poder tal decisión sean lo suficientemente inteligentes para no llevar acabo tamaño despropósito, ya que incluso desde la prensa extranjera se han puesto las manos en la cabeza. 
Esperemos que estos señores,  que no son otros que los políticos, se dejen de tirar los trastos a la cabeza, y atiendan con un razonamiento justo que lo que solicitan al Parlamento de nuestra Comunidad, esta serie a mi entender de equivocadas personas, no prospere. 
¿Papá, entonces no voy a poder ser torero? 
Si tu quieres y tienes suerte, porque es una profesión muy complicada, ¡Si! ya que si se prohíbe aquí en Cataluña en la mayor resto del territorio peninsular no lo van a prohibir, hasta tal punto que en Andalucía van invitar a los parlamentarios catalanes para que estén informados llevándolos a las dehesas donde se cría el toro bravo y vean con sus propios ojos como se cuida y al tiempo que le van a recordar la cantidad de puestos de trabajo que genera esta fiesta y también los vascos van a aprobar un nuevo Reglamento taurino para evitar que suceda lo aquí está pasando.
Así hijo que no te preocupes que yo espero y tengo la confianza que la Fiesta Taurina y no Nacional, que también hay algo de esto por mor del independentismo, no prospere lo que piden ya que no tiene lógica ni razón alguna.
El niño quedó conforme y con su ilusión de querer ser torero.
El día de Reyes pasó y sus ilusiones siguen intactas.



Sentí un murmullo, corrí,

por callejuelas y plazas

y en unos de los recodos sentí

la luz de la esperanza


¿Quizás  poeta? ¡ No lo sé !

¿Quizás un trotamundos?

Que suele abrir el corazón

a sus amigos más queridos.


Muchas Felicidades en un próximo 

año lleno de ilusiones



 





PREGON FLAMENCO

PREGON FLAMENCO

Señoras, señores, amigos del flamenco, cabales todos. Buenas noches.



 



 ¿ Que es  un  pregón?  Un  pregón es  la  exaltación poética  de nuestras vivencias existenciales, nuestros comportamientos  serenos, donde  la prosa y el verso cogidos de la mano del verbo, aflora en el jardín de nuestros sueños enamorados,pletóricos  y llenos de amor queriendo acariciar con el leve  susurro de la voz  nuestros  sentimientos de mágica admiración hacia algo no palpable, intocable, al que te quieres asir no sintiendo el contacto ardiente de la carne y si el calor de un alma  encendida, que  da luz  y  es guía  abriendo  puertas y  ventanas, caminando  y corriendo por  los senderos  de  las creencias  inmateriales  siendo el firme  valuarte de  tu ser, del  pensamiento  que anida  en  los más profundo de tus hondos sentires.

Pregón  sentimiento sentido,                                  
en tus más hondas entrañas,
despertar de amores queridos.
Pregón es tu verbo adormecido,
guardado en sabanas de Holanda
con calor, esmero y dulce mimo.   

Pregón es abrir tu henchido corazón
</span>perfumándolo con olores de primavera.
Es el canto poético más sentido.

Pregón es un nido de palabras
hermosas y bellas que el poeta
canta con su verbo enternecido.

¡Cantar, cantar, el verso y la poesía,
por las vereas  y caminos del mundo!
Y se abran cancelines y fronteras
ante el sentir de un amor profundo!

Pregón es el aire fresco del sentir
al abrazar sentimientos queridos,
amores y cariños que son los míos.
¡Un pregón es un amor compartid

 ¿ Que es  el flamenco ?   
¿ Música ?  
 ¡Cante, toque y baile!  
Sentir  unos sentimientos ancestrales que como brisas y mareas llegan a las  playas  solitarias de los desconsuelos. Playas de arenas blancas y oscuras  de alegrías y penas ¡ Soledad incomprendida !
                                           

¿Que es el cante? 

La conciencia de un pueblo:
¡Nunca entendido!                                                                                                                                                                                                                                              
 
Arrollado con murmullos de olas
queriéndolo hacer siempre callar
en el horizonte del olvido perdido.
¡El cante es un no sé qué!
¡Que llevo dentro de mí!
¡En mis adentros, en mi ser!                                                                                                                                                             
Sin él que no puedo vivir.

El cante es marea, viento y brisa
mezcla de amor, penas y alegrías
en noches oscuras: incomprendidas.                                          
¡Es dulzura, es amor, es nana,
es el grito en las besanas!
Armonia en las eras y en la trilla. 
                                                                                 
 Es desconsuelo, es desamor,
es llanto compartido, es pena,
pleno gozo que es: alegría.

En amaneceres sin sol,
en días de tristezas llenos,
oiré en la falta de sombra
romances de los que son:
Llantos de un sólo día.

¡Y llegará la noche!
¡ Y el nuevo día !
estará el cante en el alma mía.
Porque el cante es  brisa y viento,
mezcla de amor, penas y alegrías.     

Enamorarme quiero del cielo,
de las estrellas, de los ríos,
de las fuentes y de los veneros.
¡ Pero del cante no puedo!                                       

Enamorarme quiero de las montañas, 

de sus cumbres, de su cielo.

De los vivos colores de sus tierras.

Pero del cante no puedo!

Enamorarme de los mares

quiero,de sus azules, de su horizonte,

de su sal, de sus veleros.
Pero del cante no puedo!
No será que estoy enamorado
del cante ? ¡ Sin saber que quiero !
y al querer.......
Del cante enamorarme no puedo !

El cante es la yesería policromada. Es el silencio del patio, murmullo adormecedor.
Es la flor olorosa del jardín, que embruja y embriaga.
El cante es el éxtasis subliminal que flota y nada apareado con el embeleso de la poesía.
Es el pájaro cantor que vuela extendiendo sus trinos en un horizonte de nostalgias.
Es el sentimiento preñado de reivindicaciones inconstantes; pleno de verdades azules en un firmamento de noches oscuras,
apagadas por el pesado manto de la incomprensión.
El cante es la nube tormentosa que invade el espíritu electrizando la razón de los sentimientos; nublando la visión del ser y estar.
Es la ceguera: desbordada riada de agua clara y bendita que preña la creación.

¿ Que es el cante?

Reminiscencias otoñales de ríos, mares y océanos desbor
dados.
El amor varón fecundo.
La pena y la alegría hembras que con su preñez dan partos dolorosos de coplas llevadas de la mano de los sentimientos, moldeados en los yunques de nostalgias imperecederas.
Es un mar inmenso donde desembocan ríos. torrentes y arroyos que lo alimentan engrandeciéndolo infinitamente.
Es agua de lluvia benefactora que con mimo riega la arcilla de la que nacerán tallos musicales moldeados delicadamente en el alfar de la voz; fuente de agua clara reivindicadora del sentimiento.
Es pena, tristeza y alegría.
Caminar lento, pesado, por los senderos de la angustia.
Es el paseo sereno al amparo de la sombra de las alamedas;
cobijadora, que eleva el espíritu transportado por el alma de la creación.

¿ Creación?

Es el sentimiento desgarrado que abre la puerta de un pecho 
con pezones hirientes, que cortan e hielan los amores de la pena y la alegría.
Es el parto fecundo en las entrañas y parido por el esfuerzo de la voz; qué como fuente musical mana de la garganta.
Es la inconsciencia no tamizada con el cedazo del pensamiento.

¿ Es un no sé qué?
¿ Es un alma voladora?

Es el latido del corazón  hecho compás.
La creación es la inconsciencia pura y limpia perdida en el umbroso bosque del razonamiento.
Es parto fecundo: es luz, claridad del amanecer, es arte germinado por el polen de la inquietud portadora del sentir.

¡ La creación no es el apareamiento de la razón con su sentimiento enamorado !
 No es el sentir dirigido a un final embarcado en la nao de la perfección !

La creación es un venero de agua clara que brota del alma del sentimiento pletórico de vivencias que moldean el Cante:
arte sublime engendrado por el semen fecundo del largo caminar por senderos ancestrales e infinitos.

! La creación es la madre paridora del cante!

 ¿ Que es el baile?

Gestos, mímica y arte,
zapateados y desplantes,
armonía de gozo plena,
piruetas al limpio aire.
Manos que son palomas,
palomar en ajustado talle.
Bata de cola de ensueños
 vuela por los altos aires;
en tarimas limpias de espejos,
siendo el repique de palmas
campanas de azules cielos.
Mirada en un lejano y perdido horizonte,
de oros olorosos y perfumados inciensos,
rompiendo un largo, triste y negro silencio,
en  extensos, áridos y secos desiertos,
como luto adornado con crespones negros.
Figura esbelta, talle ceñido,
hiere el cuchillo: El silencio;
compases, palmas y cantes,
hermosos y sonoros gestos.
Termina y acaba el baile,
todo es ruido, todo viento,
se fue por perdidos caminos.
¡ El baile es armonía, es arte!

¿ Que  es  el toque?

El murmullo del agua clara de los arroyuelos, cascada de música que te eleva el espíritu engrandeciéndolo y  haciendo  flotar a  musas  inspiradas con el tañer de cuerdas embrujadas  con  las manos  enduendadas  de un sentir. Ecos sonoros  y hermosos que nos hace correr por las mejillas  el  agua salada de una  emoción no contenida, dándole  sueltas a las riendas de la pena y de la alegría, madre inspiradora del cante y del baile.

El toque de la guitarra
es un llanto, una pena,
un quebranto, una alegría
la que llevo en el alma mía.

Sones de guitarras de Triana
la que me desgarra el alma
en mis noches de guardia.
Toca, toca guitarra mía                                                
y calle el gri, gri de los grillos
hasta el amanecer del día.

Toca, toca, guitarra mía
rompe en mil pedazos
el silencio de madrugada.
y las claridades del día.

Cante, toque  y baile, Santísima  Trinidad del flamenco, los tres una misma persona, como el Dios de Judea, el que será eterno, crucificado  en la cruz de las incomprensiones de una música a la que muchos hieren con su  lanzada certera y otros venden su túnica de color púrpura en el mercado, mercachifles de lo superfluo, lo vano e intranscendente.

Negros ojos, profundos como el pozo de las penas, pelo negro del color del azabache, melena  suelta  aire como bandera que ondea al viento, pechos cimbreantes, como  las espigas en los trigales, cintura como el atado de un ramo de rojos claveles, tez morena como la sombra de un mágico hechizo, blancos dientes de marfil y voz cantarina y jacarandosa.
Corre, vuela  por los callejones, con  su jaba  al  hombro donde encierra los cantes: alegrías y penas, baila y canta, una veces llora y otras ríe, entre sus manos un pañuelo limpio y blanco como su pureza. Un castellano  de largas patillas la pretende, la sigue y la inquieta. Ella con el gracejo de los vientos del sur le contesta: Déjame, déjame, déjame.........

Déjame que corra y vuele
por todos los caminos.
Déjame que sienta el aire,
que trae la gracia y el salero
de luminosas claridades
de las bahías y los esteros.

Déjame que corra y vuele
por sierras altas y lejanas.
Déjame que sienta el aire
que traen coplas serranas
en jabas de aire y  vientos
como la toná y la liviana.                                           

Déjame sentir el fandango
en mi soledad humana,
que es la sentencia hecha:
Cante de la Huelva serrana.

Déjame sola, ¡ Por favor !
quiero cantar en mi  soledad
¡ Mi cante que es la soleá !
¡ Sí, la soleá ! La de Triana,
la alfarera y  la de Alcalá
hasta los puertos he de llegar,
cantando, cantando por soleá.

     Se ha echado la noche, la bruma como su manto húmedo cubre calles y plazas la niña que corre y vuela, se  acerca al  fuego que  alumbra rostros de bronces encendidos,sus pechos arden como el fuego, en la lejanía  se escuchan ladridos que  rompen el silencio de la  anochecida. Una voz  ronca y  lastimera murmulla: ¡ Alguien viene ¡ ¡ Páre no se preocupe, que sé quién es ! ¡ Uno que me pretende y me quiere hacer callar ! No es  de los nuestros  ni  es payo ni es gitano, ¡ Es de por ahí !  ¡ De no sé dónde !  Habla muy raro  algunas veces le veo hasta  cuernos y  tenedor ¡ Parece  un demonio ! ¡ Po eso tiene arreglo ! Vamos  a cantar, a ver  si se asusta  y  se va ¡ Qué no, páre ! Que lo que quiere es hacernos callar, el no sabe lo que esto y en vez de escuchá no nos deja cantar.

El padre sale cantando por tanguillos:

Que no se va. que no se va,           
habé si  ya no viene más,
si viene se va  enterá:
la paliza que se va a llevá.

Será malage el tío,
que no nos deja cantá
se ha creio el saborio
que nos vamos a callá.

Que no se vá........

 Fiesta y alegría, cante y baile, sentir de nuestra música, después de los tangos na
cen  los  tientos, cantes despaciosos, meciendo el alma y rompiendo los malos presagios de las amenazas  agoreras  de sonidos  estridentes alejados de sentires hondos y profundos de los que algunos quieren alejarnos. Los ladridos callan y se hace un silencio sepulcral  en la  noche oscura, las estrellas tintinean siendo mudos testigos, musas brillantes e inspiradoras del cante, de nuestro cante, el que  dice ser quienes somos. La  niña de ojos grandes y  pelo negro del color  del  azabache abrazada por el fresco relente de la noche engrandece su fino cuerpo con el resplandor del fuego y baila al compás  de una música imaginaria.

Baila, baila, baila........

Gitanita: Estrella del cielo,
pechos de piel morena.
Pelo negro como la pena,
ojos negros como luceros.

Tu talle al aire cimbrea,
tus manos al aire vuelan,
tus pies no tocan el suelo,
tienes alas, vuelas y vuelas.

Gitanita: Verte bailar quiero
como las estrellas del cielo,
en el escenario de mi pecho,
rincón de verdad pleno y lleno.

Salta, baila, baila y canta,
cimbrea tus pechos morenos,
al son de guitarra y palmas,
aviva con tu viento sereno,
mi cuerpo: encendido fuego.

Baila, baila, gitanita mía
cimbrea tu cuerpo moreno
hasta las claras del día.

Tu cante en mi alma.
Tu baile en mi corazón.
Tu cuerpo es mi pasión,
gitanita de mis entrañas.

Gitanita: Estrella del cielo.
Pechos de piel morena,
pelo negro como la pena
ojos negros como luceros. 

Se acaba el baile, se  hace el  silencio y la noche avanza con pasos despaciosos, el murmullo corre de boca en boca, como el agua  clara del arroyuelo, el tintineo  de vasos  
son cascabeles que alegran las almas y las bocas secas del cantar. En un rincón  está un muchacho alto, enjuto como un mimbre, serio, sereno, se acerca al fuego y con voz desgarrada, rota por la pena, surca el aire  húmedo de la  noche, el  fuego no  chisporrotea, queda callado, no queriendo perderse el espectáculo majestuoso de  su cante por seguiriyas:

En Triana tesperao
 y viendo que no venias                                       
al darme cuenta que no me querías
a las claras del día he llorao.

Corriendo por los caminos
habé si te encontraba
y a las claritas del día lloraba
cuando ciego yo y’astaba

De Triana a la Alamea
han hecho un carril
lo han hecho los trianeros
de tanto ir y venir.

Trianera de Triana,
no te vayas de mi lao
por el puente camino la alamea
que me quedo desolao.

Lagrimas corren por mejillas morenas, manos temblorosas, suspiros y pensamientos al aire, oscuridad en los callejones, sombras que quieren que el cante  calle, afilados cuchillos lo acechan, presos están los sentimientos en la cárcel del temor y el miedo, angeles guardianes de voces están en vela, celosos custodios que otean los horizontes infinito de las penas y las alegrías, fuentes y veneros del cante que una vez  acrecentada la torrentera no hay diques de intolerancias e incomprensiones que lo pueda detener, y nacen coplas  y  cantares nuevos  como  los amaneceres  frescos  de las
creaciones  plenas y constante  del sentirse en flamenco, de expresar lo más hondo de nuestra alma indómita y rebelde que se cobija en la sala sacramental de lo más hondo de nuestro sentir.

Llorar, llorar, con el cante,
sentirlo, acariciarlo, mecerlo,
en lo más hondo del sentir
de tu alma, de tu corazón
y no lo encuentren aquellos
que no lo quieren, ni son:
Sensibles a una emoción
llevada en los adentros
en nuestro íntimo interior.

Reír, y no llorar,
con nuestro cante,
que es otra verdad
de la que sentimos,
olvidando las penas
de nuestro pesar.

Cantar, bailar, reír y llorar,
por toná, tangos, bulerías,
tientos, seguiriyas y soleá.
Que las penas cantando
se olvidan, se van, huyen
y no vendrán, nunca más.                       

Quién dice que el cante no está?

 ¡Yo le digo que eso no es verdad!

Mientras haya un toque de guitarra

un cantaor que diga lo que sienta

otro que baile, palmas y  compás.

Aquí está el flamenco:

En el toque, en el baile y en el cantar.
Quién me dice que el cante no está?
Yo, yo lo digo que eso no es verdad!
El que quiera que venga a escuchar,
nuestra música, nuestro saber estar.

Algunas veces, nuestro cantar
sale del alma, no hay guitarras
ni voces, ni palmas al compás
sale de lo más hondo del poeta,
en sus letras el cante está.

Este cantar de la tierra mía
unas veces me hace llorar,
y otras se va la maldita pena
y aparece el garbo y la alegría
de voces que es todo un cantar
alegrías y penas de la tierra mía.

La  fiesta sigue, la  noche  avanza lentamente, el fuego palidece, las gargantas rotas, las  palmas enmudecen. El amanecer acompañado de las claras del día se ha hecho dueño del tiempo; el patio queda solitario, las  sillas como tronos vacíos dan paso a un sol  radiante que  lo inunda todo. La claridad se hizo dueña de la noche y  el cante, el toque  y el  baile caminan
solitarios por las veredas y carriles de las incomprensiones, hasta que nuevamente sean llamados  y  aparecerán en anochecidas  cuando sean despertados por los sentimientos de las almas puras de sentirse en flamenco.
Y vendrán días y noches donde el fuego vivo de la candela dejará el rescoldo caliente de coplas, unas veces olvidadas y  otras  talladas en la piedra de la memoria que serán las hojas perennes de nuestra historia para que nunca  olvidemos unos comportamientos que  día a día, años  tras años, han  sido los veneros de nuestro saber, de nuestro cantar, el decir que el flamenco no  se  ha ido, ni se irá nunca ¡Jamás ! estará siempre presente en  lo  más hondo de  nuestro  sentir de pueblo, mestizaje: embrión  de cultura imperecedera.

El castellano de patillas largas se fue por los callejones de noches oscuras, la gitanita de pelo negro  del  color del azabache y tez morena quedó tranquila, en una silenciosa noche se escuchó el  cante, brotaron voces, volaron manos como palomas, cintura quebrada por los revoloteos de un cuerpo cimbreante, en el interior de su alma se oía el eco  de una voz  lejana que doblaba como campanas amenazadoras de presagios para hacer callar algo sublime imposible de enmudecer por los enredos de una trepadora  mala hierba.

El  cante, es música, es  lamento, es  pena y  alegría es  nuestro intimo sentir, es  un fuego 
imposible  de apagar  por las grandes olas de los océanos y mares de las incomprensiones que batirán con sus turbulencias las playas doradas de blanca y fina arena.
En los horizontes azules del tiempo un dique resistente, que  es  la mágica ilusión, luz   que guía  los caminos, faro que  ilumina los  senderos  por donde anda con paso lento una música ancestral  hija  de desheredados  y gente  plebeya  pero a la  misma vez  patricias de  un arte imposible  de imitar porque es la palabra del corazón encendido de  un  sentimiento hondo y profundo donde han desembocado ríos y arroyos  plenos  de una innata sabiduría musical.                                               

El flamenco no se ha ido,
jamás en los tiempos se irá,
andará por veredas y caminos
con voces laínas o afillá.

Algunos no lo entienden
y nunca lo entenderán
que es nuestra música,
que entre nosotros estará             
hasta el final de los siglos,
siempre hasta la eternidad.

El sentirse en flamenco
puede ser algo especial;
dejarse llevar por algo
que está en los adentros
es seguro que sentirá
el palpitar de su alma
que en flamenco está.

Es el aire que se respira
con perfume de rosas,
aroma que contagia
las almas generosas
de gentes de un pueblo
que canta sus alegrías
sus penas y su dolor
en noches y amanecidas.

El flamenco es el sentir
de un pueblo sencillo,
en su corazón está el latir
de un arte concebido,
pregonando al mundo,
a los cuatro vientos
su dolor más sentido.

Que nos dejen cantar
en los esteros y en las rías
en la campiña y en el olivar
en las salinas y la serranía
en el campo y en la ciudad
en cualquier rincón del mundo
la pena, la gracia y la alegría
que es todo nuestro cantar
el cantar que llevamos dentro,
en nuestra alma, la más sentida.

Se acaba un pregón
por primera vez dado,
el pregonero ha hecho
un cante con su poesía,
va por caminos de coplas
entre cantares y alegrías   

Espero queridos cabales
flamencos y aficionados
que las sencillas palabras
de este humilde tribuno
no os hayan defraudado.

Seguir, seguir en el flamenco
que es nuestra genuina música,
la cultura que siempre estará
en nuestras aficionadas almas
para siempre, hasta la eternidad.

¡ Muchas gracias!


   



                                                

MANOLO CARACOL, UN CANTAOR DE LEYENDA

MANOLO CARACOL, UN CANTAOR DE LEYENDA

 

 

MANOLO CARACOL, UN CANTAOR DE LEYENDA

 

 Manuel Ortega Juárez sigue estando presente, el  que fue  tataranieto del  Planeta y biznieto  de  Curro Durse, Manolo Caracol, como  se le conoció artísticamente, es la hoja perenne del arte hecho cante, la  belleza de su voz no acaba nunca, es eterna, como los Dioses del Olimpo y el Dios de Judea, la que será eternamente  escuchada, acariciando los oídos imperdurables de la afición. Música bella y majestuosa la que  salía de su  garganta, voz rota, desgarrada, asida al sentimiento más profundo de un sentir y de un estar, cobijada a la sombra  de la templada  temperatura de los aires del sur, tierra fecunda de majestuosidad y arte. Genio del cante, el eco de su voz suena en nuestra memoria como un ayer de hoy, persiste y sigue viva, es inmortal el sonido de su alma sobrecogedora.

Bienvenido a un Congreso dedicado a su inmortal figura que nos brinda la oportunidad para entrar en lo más profundo de su sentir para que se establezca un debate constructivo en torno a su persona, a su cante y la época en la que desarrolló la magnificencia de su personalidad arrolladora y creadora  en nuestra reciente Historia del Flamenco.

SU PERSONA

Autoritario en todos sus comportamientos, exigente consigo mismo,  firme en sus actitudes, pero no falto de una bondad extrema y muy en particular hacia los suyos: a su familia, una herencia legada por un clan entroncado de artistas, la de los Gallos, su padre también fue cantaor y mozo de espadas del genial Joselito al que un toro le cegó la vida en Talavera,  y un nombre artístico ocasionado por una anécdota  de las tantas que se dan en la raza gitana, ¡Si!  La raza gitana de las gentes del  sur, como el mismo confeso en una entrevista que le realizó Julián Cortes Cabanillas en la década de los años sesenta para el diario ABC.

 

 Manolo, ¿Cuéntame por qué te llamaron, te llaman y te llamas "Caracol"?


-Porque mi padre, cuando chico, estando un día en Cádiz en casa de su tía la "Señá Gabriela", madre de los "Gallos", tiró un pelotazo en una olla de caracoles que se estaban guisando. Y como la tía dijo: "¡Sabía que esto iba a pasar, "Caracol"!, de ahí este apellido, que se convirtió en nombre artístico.

              Lejos queda ya aquel Concurso de Cante Hondo del año 1922, celebrado en al granadina plaza de los Aljibes, promovido por nombres tan insignes como Falla, Turina, Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca y Oscar Esplá, entre otros, en el cual destacó de una forma indiscutible un niño sevillano de las Lumbreras, que en el transcurrir del tiempo abriría surcos hondos y profundos con su voz, y hacer del cante algo genial al estar dotado de una personalidad fuera de lo común.

           Su personalidad fue muy discutida en todos lo mentideros del Arte, siendo su persona objeto de la inquina, pero todo el mundo calló cuando fue consagrándose como un genio, algo que no supieron ver algunos, y que después lo aceptaron. Los Genios siempre serán discutidos y sin lugar a dudas Manuel Ortega Juárez fue uno de ellos.

SU CANTE

Tenía un conocimiento absoluto del flamenco, lo más sorprendente de su persona era el arrojo con que cantaba, ponía una garra electrizante a todo lo que hacía. Su transmisión era incontenible, desarrollada a través de la fuerza, por la vigorosidad que imprimía a los cantes. Sentimientos cobijados en lo más hondo de su ser cuando ejecutaba el cante por seguiriya y la grandeza creadora de sus fandangos que ya fueron para siempre caracoleros o en los cantes por fiestas dotándolos de un ritmo y compás que acompañados por la carismática personalidad del eco de su voz,  sonó a algo distinto a lo escuchado en las fuentes creadores de sus antepasados, pero enriquecidos al haber saciado su sed de conocimientos en los veneros del agua clara de aquellos que habían dejado una huella indeleble en la expresión de los sentimientos con el cante.

Pero Manuel Ortega Juárez llegó al infinito de su creación, escenificando una música, aquella que fue puesta en tela de juicio por pensadores e intelectuales de épocas pasadas, siendo su persona aún niña, en aquel lejano Concurso de Cante Hondo la que abrió senderos y caminos para acallar las voces y lamentos de aquellos que veían en nuestra Autóctona Cultura Musical un desprestigio de las manifestaciones sociales augurando maleficios y malas artes en los comportamientos humanos.

A Manolo Caracol  la historia le tiene reservado un lugar, no sólo por haber aportado al Flamenco su cante dotado de un estilo inigualable, sino por haber  confirmado a todo lo largo de su carrera, el lugar que le correspondía a estas manifestaciones artísticas, que no son otras que las formas del sentir de un pueblo que estaba sumido en la lejanía por el abandono de este reconocimiento artístico.

El año de 1922, fue un año crucial y su protagonista no fue otro que aquel niño sevillano del barrio de Las Lumbreras Manuel Ortega Juárez, cambiando de rumba una nave que surcaba los mares a la deriva, creando con su genialidad una aportación nueva y nunca vista: la estampa escenificada, donde se mezclaban baile, cante y teatro junto con una orquestación completa.

Desgraciadamente se nos fue joven por aquel desgraciado accidente de trafico, solo contaba la edad de 64 años. El mundo artístico del Flamenco sufrió un movimiento telúrico, se había ido uno de los más grandes creadores de nuestro pasado Siglo Veinte

SU EPOCA

        En el comienzo de s. XX  el año de 1909, el de su nacimiento, en la sociedad española se avecinaban mares de turbulencia,  el 18 de Mayo de este mismo año, falleció un genio de la música como fue Isaac Albeniz, y a los pocos días de su nacimiento, 26 de Julio, estalla en Barcelona la Semana Trágica, antecesora y preludio de lo que acontecería veintisiete años más tarde. Manuel Ortega Juárez nació en una época totalmente convulsa por los movimientos sociales, si bien llegado los años veinte se iba a producir un gran movimiento intelectual reivindicativo de las manifestaciones de las gentes del sur, donde afloraría un pensamiento defensor de las manifestaciones artísticas del sentir del pueblo andaluz, siendo lugar a dudas Manolo Caracol como tantos otros, un exponente artístico producto de la situación creada. 

          El Concurso del año de 1922 celebrado en el Patio de los Aljibes de la Alambra Granadina no exento de polémicas para llevar a cabo su celebración, fue un acto más de esta reivindicación intelectual de pensamiento, una apuesta para demostrar a las generaciones anteriores, aquellas que se habían opuesto radicalmente a esta expresión artística, la riqueza musical que esta atesoraba.

          El Concurso se llegó a celebrar, a pesar de las trabas impuestas, apareciendo un joven protagonista que con su maestría y genialidad a lo largo del discurrir del tiempo puso de manifiesto la razón de aquellos que solicitaban el derecho propio del ser de un pueblo en sus manifestaciones artísticas.

 Manuel Ortega Juárez, aún joven y sin saberlo contribuyó a conseguir aquellos fines para la consolidación de estos pensamientos. Cierto que en él se dieron unas condiciones naturales que no poseían otros y al entrar en competencia artística con El Tenazas de Morón, hombre ya mayor, contaba 72 años y la poca proyección que le iba a reportar el Concurso, debido a su edad, allanó el camino para engrandecer años más tarde la genialidad de su figura. 

        Pero llegó una etapa decisiva en la cual Manuel Ortega Juárez alcanzó el reconocimiento no solo de la afición, sino de todo un publico entregado incondicionalmente a su arte.

       España estaba sumida en una posguerra, en la tristeza de la escasez y la penuria existente, aquellos cuartos de cabales para la diversión de unos pocos vinieron a su fin, y es aquí cuando Manolo Caracol dotado de creatividad constante escenificó el flamenco, poniendo de manifiesto sus actitudes teatrales, creando algo distinto a lo visto hasta entonces.

      El Cine Español hasta entonces incipiente lo captó llevando y trasladando su imagen a todos los rincones para ser conocido por todos aquellos que quedaron cautivados por una música para muchos conocida, pero no participada con su asistencia.

      El éxito de esta genial idea trajo como consecuencia un reconocimiento no solo nacional sino internacional, alcanzando el flamenco una fama hasta entonces desconocida.

      Sin lugar a dudas Manuel Ortega Juárez conocido artísticamente como Manolo Caracol fue el precursor de unos modos y actos a los cuales le siguieron muchos reflejados en éxito obtenido.  

CONSIDERACIONES

        Bajo la perspectiva de la persona, del cante y de la época de Manolo Caracol, estamos obligados el hacer una serie de consideraciones para que podemos entrar en el análisis del fenómeno producido, estableciendo un debate que nos lleve a aclarar algunos conceptos con los cuales podamos engrandecer aún más lo que significó su arte en el mundo del flamenco.

Tendríamos que hacernos una serie de preguntas sobre el hecho de llevar el Flamenco al escenario del Teatro:

       Desde la perspectiva de los conceptos de hoy en día que tenemos acerca del Flamenco:

¿Aportó Manolo Caracol más al Flamenco que a la Copla?

¿O aportó más a la Copla que al Flamenco?

¿Fue más copla que Flamenco lo que llevo al escenario?

Cómo tendríamos que significar a Manolo Caracol

¿ Mas flamenco que coplero o más coplero que flamenco?

¿Sus seguidores eran flamencos o aficionados a la copla?

¿O más copleros que flamencos?

¿O supo conjugar la copla aflamencadola, creando algo nuevo?

¿Estaría hoy en día este echo bajo los conceptos de lo que entendemos por Flamenco?

 

Establezcamos el debate siempre constructivo en función de estas consideraciones.

 

Su cante un desgarro.

Su voz: acero templado.

En campos de nardos,

De cantes sembrados.

 

Alhelíes y clavellinas,

rosa y clavel perfumado,

en alamedas mantenidas

Con su cantar amado.

 

Suena el eco de su voz,

Como el murmullo de un río

De agua clara: Que son,

Sus cantes siempre míos.

 

En un día de Febrero,

A los cielos subiste;

como ángel custodio, 

Un mes siempre triste.

 

Una pena contenida:

melancólica agonía

De una pena sentida.

 

Caracol es su nombre

en los altos cielos está

su embrujo, un siempre

En nosotros se quedará.

Siempre, siempre, hasta

el fin de los tiempos:

   ¡ La Eternidad!

 

 

                                                                I

 

PRESENTACION DEL DISCO NIÑO DE LA HUERTA

PRESENTACION DEL DISCO NIÑO DE LA HUERTA

CURRO MONTOYA “El Niño de la Huerta”

                                                 EN EL PRESENTE

 Curro Montoya pululó por todos los rincones de Peña Flamenca El Laurel, El pasado 28de Noviembre el alma de Lora del Río, estuvo encarnada por unos momentos en una Romería de fantasía en recuerdo de Currito, aquel cantaor loreño que llevo a los mas altos cielos el nombre de su pueblo. El eco de su melodiosa voz ha quedado eternizado para siempre y sonará sin duda alguna en todos los rincones de los corazones y almas enamoradas de su cante.

Cuantos gratos recuerdos nos trajo el de su portentosa y melodiosa voz recogida para suerte de todos en un estuche que es un rincón de aquella majestuosa historia en el paisaje de la ya antigua y tartesia Mesa de Setefillo.


Así fue y tuvo que suceder para que su Virgen Soberana y Madre de Setefilla haya iluminado a un puñado de hombre enamorados de su cante y tras un acuerdo ya lejano hayan visto florecer una obra que es un maravilloso ramos de flores de todos sus cantes.

La caja consta de  cuatro CDS en los cuales se han recogido la obra completa en 78 rpm de 80 cantes grabados en su época por Curro Montoya y un libreto cuyo textos ha realizado con mimo y esmero Miguel Castillo Guerrero y una colección de fotografías de gran importancia que lo enriquecen trasladándonos al pasado, rescatando la historia y aportando unos conocimientos del Niño de la Huerta hasta ahora desconocidos.

Felicitamos y a la misma vez nos congratulamos de que un grupo de flamencos pertenecientes a una Peña Flamenca de solera como es “El Laurel” de Lora del Río hayan aportado ricos conocimientos al nuestra Cultura Musical que no es otra que el Flamenco. Reitero una vez más  mi más sincera felicitación.


 

CONFERENCIA HERMANDAD NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO BARRIO LEÓN

CONFERENCIA  HERMANDAD NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO BARRIO LEÓN

    APROXIMACIÓN HISTÓRICA               

   Señoras, señores, buenas noches.....

Un simple comentario a uno de vuestros hermanos, acerca de un  trabajo realizado para   la Hermandad  del Rosario de Mairena del Aljarafe, hace tiempo, cuando tuve mi residencia en este bonito pueblo aljarafeño y fui invitado por ella para mi colaboración en  un  libro acerca de su historia y de la publicación de un trabajo con  motivo de sus 375  años en  una revista local, es por lo cual me encuentro esta  noche entre vosotros, en la conmemoración del décimo aniversario de la fundación de vuestra hermandad.
Por  tanto mi agradecimiento a su Junta de Gobierno por haberse acordado en esta ocasión, de este humilde tribuno para
exponer todo aquellos acontecimientos históricos relacionados con la advocación del Santo Rosario.

El  hacer una exposición en su totalidad de los orígenes del Rosario hasta nuestros días sería algo casi imposible, por muchas razones, pero la más importante es no cansar, ya que no soy partidario  de  las charlas  largas, pesadas  y monótonas pero no obstante trataré  de sintetizar lo más posible y destacar aquellos hechos históricos dignos de mención.

Existe una  razón de  importancia  y de  un valor esencial que pueda tener esta charla, esta no es otra, con independencia del orador, alejándome de la presunción y la arrogancia, de que tengamos    los conocimientos  de  nuestros orígenes, en cuanto a esta advocación, teniendo  que  estar en  la  obligación moral  y ética, de que  nuestros sentimientos  estén enlazados  con los conocimientos del saber, para que de esta forma sigamos siendo fieles  a la  herencia  de nuestros ancestros, ser conocedores de nuestra historia y  de  la importancia del papel que haya de jugar en la sociedad actual  una hermandad.

 Me  vais a  permitir  y  pido  vuestra licencia, para ser fiel a mi conciencia  y  a mi pensamiento. Mi concepto de la religiosidad se aleja del folklore y la jarana; mi concepto de hermandad, con independencia del culto que tengamos que ofrecer a nuestra  venerada imagen, en  la que estamos en la obligación, es estar cerca del que menos tiene, del más  necesitado, estando  en  la tolerancia y en la confraternidad hermana, tanto moral como material.

  No  quiero profundizar en el análisis de estos conceptos, no es lo que me ha traído aquí esta noche, pero si he de decir, que en la sociedad  actual, las hermandades  pueden  ocupar un lugar importante, para que nos podamos alejar del materialismo y se resalte el humanismo, conjunción de valores generosos de pensamientos que ayudan  a  que  prevalezcan la tolerancia y la confraternidad entre los hombres.

Pero dejadme que mi alma camine por los senderos y vericuetos de la  historia, no sin  antes echar un piropo al aire y que mis sentimientos  vuelen  para que  mis  palabras queden acariciadas por su mirada y ella me ilumine en esta noche de Octubre, noche otoñal, transformada en  primavera, al  florecer una  rosa por las calles de su barrio, Barrio León, figura que derrama amor y cariño entre gentes sencillas  que han  recogido  el testigo de una Triana legendaria que se nos va:

Que pena de Triana

Se nos va de las manos

Como agua limpia y clara

Que corre y no la paramos.

Pero callemos, veamos el fulgor que despide la belleza de su cuerpo, belleza que ilumina y da luz a un atardecer de sombras escondidas detrás de los naranjos que ofrecen sus azahares convertidos en el fruto de la naranja otoñal.

Silencio que todo calle,

ni los ruidos hablen,

que aquí está en el barrio

y su hermosura pasee

rodeada de hermanos

y centuria de ángeles.

Silencio que todo calle,

hasta los pájaros posados

en  olorosos árboles,

que aroman hermosas calles,

de hermanos enamorados,

donceles que son ángeles,

y por sus calles pasee

Guardando su hermoso talle.

Rosario te llaman,

del barrio eres,

aquí apareciste,

Aquí te quieren.

Piropos  como  una corona de rosas, como fue el origen de su nombre, que pasado los años, como el dulce  almíbar  de  la
fruta madura se convirtió en la advocación hacia la:
Madre de Cristo, él del amor
él que un día crucificaron
por ser el Hijo de  Dios.

La palabra rosario es la significación de guirnalda o corona de rosas; existe una  hipótesis  histórica que  plantea  su origen
de la trascripción  del vocablo sánscrito japamala, que significa tanto guirnalda  de rosas como guirnalda de oraciones,
existiendo en la India este tipo de oración litánica  mucho  antes que en occidente. Es de aquí de donde puede venir el origen etimológico de  la palabra rosario. 

No obstante  para  estudiar el  origen  acerca de la advocación a Nuestra Señora, tendremos que establecer dos épocas muy diferenciadas. La  primera  establecida  en  el siglo XII, donde  en los monasterios  cistercienses, de  la orden de San Bernardo, establecen la  costumbre  de que los monjes legos que no sabían leer los salmos del oficio divino recitaran 150 avemarías; continuando en el siglo XIII que es donde la devoción a la Virgen recibió un gran  incremento por  la  influencia de las ordenes mendicantes, siendo Santo Domingo de Guzmán un gran apóstol de esta devoción, yendo  pareja con  el  crecimiento de la Orden Dominica. El rezo del Santo Rosario tuvo tal  dimensión, que  en 1.510, llega a la isla de la Española, tomando el nombre de Santo Domingo, siendo la cuna en tierras americanas de la expansión de dominicanismo, poniendo de manifiesto la importancia jugada por la Orden de los Predicadores en su difusión.

Un  dato a  tener  muy en cuenta es la labor que nuestro barrio   tuvo en  la difusión  de este  rezo, siendo  Fray Alonso de Triana  quien enseñará  en lengua coichí, dialecto indio, el rezo del Santo Rosario.  

 La  segunda época  tendremos  que establecerla  a partir de la Batalla  de Lepanto, acontecida el 7 de Octubre de 1.571. Los siglos  XVI y XVII han quedado marcados como  la maduración y crecimiento de este fenómeno, siendo Pío V, el director espiritual de esta batalla el que establece definitivamente, para perpetuar este recuerdo, la forma en que se reza actualmente, aceptando el papado  la importancia que alcanza este movimiento de elevado cariz religioso.

La conmemoración de la victoria de la Batalla de Lepanto, fue la que vino a  establecer de  una forma definitiva el rezo de Santo Rosario, siendo Gregorio XIII, el que la establece en 1.573, a primeros de  Octubre, dándole  el nombre  actual y que se rezará en todas  las parroquias y en las iglesias dedicados a la Virgen, creando  el  Rosario de la Aurora, rezándose al amanecer en la celebración de cualquier festividad.

Pero tendríamos que preguntarnos ¿La aparición de las hermandades bajo la advocación de Nuestra Señora  del  Rosario, con su  fundación  y crecimiento fueron originadas con los preceptos dictados por el papado? Tendré  decir  en honor a la verdad, que  yo mismo  estaba  en esta  creencia, al creer que estas habían nacido como consecuencia de la Batalla de Lepanto. Mis posteriores estudios acerca de sus orígenes, me  han venido a demostrar que  así  no fue. El Vaticano lo que hace es recoger y regular todo este ancestral fenómeno de rezo religioso, estableciendo las pautas y normas  en  el derecho canónico para que lo conozcamos tal como se practica hoy en día. Cierto es que las ordenes mendicantes y esencialmente la  de  los predicadores fundada por Santo Domingo de Guzmán, fueron  las difusoras,   en  particular esta última, la que propagó este  rezo, pero  no se le puede atribuir su invención, y sí él de las hermandades, ya que una vez fallecido Santo Domingo se empieza a dejar sentir  la  gran influencia de su obra; originándose asociaciones que adoptan diferentes denominaciones. Es en Milán en  1.255 cuando tenemos  las primeras  noticias  de  la fundación  por  Humberto Romaus  de  una Hermandad  de la Virgen, siendo el  punto de partida  para que se fundaran  alrededor  de veintiuna hermandades más. Pero es en el siglo siguiente (XIV) cuando traspasan todas las fronteras, extendiéndose por  toda Europa.

 Es en 1.470, siglo XV, cuando ya  toman  la denominación de Hermandades del Rosario, esto se lo debemos  a Alano de Roche, catedrático de las universidades de Paris  y Rostock, fundador de varias hermandades en varios países europeos, entre ellos Francia, Holanda, Bélgica y Alemania siendo éste último país donde aparecen sus primeras Reglas y
Constituciones.  

Hasta aquí he expuesto los orígenes del rezo de Santo Rosario, como asimismo cuando nacen las Hermandades, para adentrarnos en la época que aparecen en nuestra Ciudad  Universal. Para tal fin tendremos que  trasladarnos a  los comportamientos de  la ciudad  tras el descubrimiento de América, ya  que  este evento supuso un hito  histórico en  los  movimientos sociales, al ser Sevilla en esta época un poder influyente debido a su riqueza agrícola  y ganadera del valle del Guadalquivir, como así estar situada en una privilegiada situación geográfica, siendo un cruce de caminos al  que se le unía ser un puerto fluvial de importancia del que partían las naves para el Nuevo Mundo recién descubierto.

Las noticias más antiguas que tenemos  de la llegada de la Orden de Predicadores  a Sevilla, se remontan al reinado de Alfonso X El Sabio a los cuales le otorga carta de propiedad del Convento de San Pablo “les doy y otórgoles aquellas casas y aquel lugar en que moran, que son a la Puerta Triana a la collación de Santa Maria Magdalena” esta carta  está  fechada el  día  tres de  Mayo de 1.293. A partir de esta fecha se establecen  fundando otros monasterios  y  colegios como  fueron  los de  Portaceli, el Colegio  de Santo  Tomás  de Aquino, el Monasterio de Regina Angelorun y el  de Santa  María  del Monte  Sión y  aquí en nuestro barrio el Convento de  San Jacinto, que estableció  una  polémica desde el mismo día en él que la Hermandad de la Candelaria propietaria de los terrenos, en donde establecía su ermita, fueron cedidos para su edificación.
Pero dejemos  el  Convento de  San Jacinto, que no es el caso que  nos ocupa en estos momentos y trataré  de  cuando aparecen las  hermandades del  Rosario en nuestra ciudad. Su aparición no acontece  hasta  bien  avanzado  el  siglo XVI, casi cien años más tarde  de que  estas  tomaran carta de naturaleza con sus reglas y constituciones  en Alemania, tomando  la iniciativa  de Alano de  Roche catedrático de la universidad de Rostock, si bien la hermandad existente en  la  Parroquia de San Julián por la tradición oral, mantiene  que su fundación fuera en los  momentos iniciales de la Sevilla  Fernandina, no  existiendo documentos que lo puedan  demostrar. No obstante  no lo creemos, ya que las noticias que tenemos de estas fechas es en 1,244, en Bolonia y de la mano de  San Pedro Mártir, surgieran unas asociaciones con diferentes denominaciones y no ante la Advocación de Nuestra Señora  del Rosario  y no legalmente constituidas amparadas en el derecho eclesiástico.

De ella se tienen noticias de  que tres  años  antes de la Batalla de Lepanto 1.568 se  consiguiera un privilegio de la Santa Sede para el altar de la Virgen del Rosario, aprobándose sus reglas en 1.599, por el Consejo de Castilla durante el reinado de Felipe II.

De las seis existentes de  Gloria, incluida la  nuestra, todas las noticias que  tenemos son: la anteriormente citada. En 1.662 la establecida  en  la Iglesia  de Santa Catalina. En 1.694, la de la Parroquia  de Santa Ana. La de la Capilla  de los Húmeros de sus orígenes se  empieza  a  tener noticias en el siglo XVIII, existiendo bastante documentación, se está en la creencia que podrían datar del siglo XVII, y las dos últimas de nuestro reciente siglo XX la establecida en el Polígono de San Pablo en 1.979 y la más reciente de todas como es la nuestra en 1.992.

 Las Hermandades de Penitencia, que recogen la advocación de Nuestra Señora del Rosario son cinco, datando su fecha de fundación de la misma época que las anteriores, siendo la más antigua la de la Hermandad de Monte-Sión, originaria del
Convento Dominico del  mismo  nombre antes  comentado, en  1.574. La del Cristo de Las Aguas en la Capilla de la calle Dos de Mayo fundada  en  Triana en 1.750, de la que posteriormente hablaremos. La establecida  en  la Basílica  de  la Macarena y fusionada con esta hermandad, data de 1.793. La de las Siete Palabras establecida en la Parroquia de San Vicente a finales del siglo XVIII, si bien reorganizada en  1.858, y  por último la fundada en el año 2.000, del Santísimo Cristo de la Corona y Nuestra Señora del Rosario, en la Parroquia del Sagrario.
Como  hemos podido  comprobar  todas ellas aparecen a partir del último  tercio del  siglo XVI, anterior a esta fecha no
tenemos noticias  de  la existencia de ellas, al menos no hemos encontrado textos, ni documentación alguna. 


     No hemos concretado a nuestra Ciudad, no habiendo realizados estudios  acerca de  la provincia, sólo en Mairena del Aljarafe, datando  las  Reglas de  La  muy Antigua y Fervorosa Hermandad y  Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, del
16 de Mayo de 1.616, siendo aprobadas por don Andrés  de Rueda y Rico, Arcediano de Castro y Canónigo de Córdoba, Gobernador de Sevilla y su Arzobispado, existiendo con anterioridad, como asociación, haciéndolo constar sus reglas antiguas. Por tanto también se encuentra encuadrada en este periodo.

Nos hemos referido, por orden cronológico, a los orígenes de la aparición  del rezo de  Santo Rosario y de las hermandades, como asimismo  cuando  aparecen en  nuestra ciudad. Como  es natural  también  tendré que  referirme, cuando nacen en Triana y el papel que  juegan  estas. Las primeras  noticias que tenemos de la aparición  de  una hermandad de Nuestra Señora del Rosario en Triana datan de la misa época. Las primeras noticias que tenemos de la fundación de una Hermandad del Rosario  en Triana datan  de  1.558. La calle  Castilla  terminaba en la Alcantarilla denominaba de  los Ciegos, en lo que es actualmente  Chapina, a continuación se iniciaba el camino del Aljarafe o Castilleja, esta  primera parte del camino tomó el nombre de calle Rosario al haberse edificado en  ella, en estas fechas,  a mediados del siglo XVI un hospital con su correspondiente capilla, que lo regentaba una hermandad que tomó el nombre Nuestra Señora del  Rosario  y Sangre de Jesucristo. Esta hermandad fue muy seria y floreciente, entrando en polémica con  la  fundada en el Convento de Monte-Sión de los Dominicos que alegaban poseer el  titulo del Rosario, no queriéndolo compartirlo con  ninguna  otra. Esta  primera hermandad de Triana fue fundada por los “morenos y morenas”  del  barrio como se les llamaba a los negros en esta  época. Con  motivo de  la  reestructuración de los hospitales por  el Cardenal Rodrigo Caro los morenos  de Triana cerraron su hospital  y se  refugiaron  en la Ermita de la Candelaria, en la que, posteriormente, en  sus terrenos se edificó el Convento de San Jacinto.

Acerca  de  esta hermandad  de los  “Morenos y  Morenas” de Triana tendríamos que hacer una serie de consideraciones, que tal vez nos podrían aclarar los motivos de su desaparición.
 En 1.646, hubo  una gran  epidemia  en Triana, falleciendo su mayordomo, teniendo  que  rehacer sus  reglas, y  es aquí cuando se opuso la Hermandad del Rosario de Monte-Sión, para que estas no fueran aprobadas. La reestructuración de los Hospitales por  el  Cardenal Rodrigo  Caro, le  afectó de  manera  que  no pudieron afrontarla desapareciendo el hospital y teniéndose que trasladar a la Ermita de la Candelaria, siendo esta hermandad, previo acuerdo con los Dominicos, la que pactó la edificación del convento en sus terrenos, situación que se vio agravada, siendo ignorada y no reconocida por estos. Desde aquel mismo momento  no se  supo  más de ella. La Hermandad de la Candelaria se  fusionó posteriormente  con la del Cristo de las Aguas, una vez fundada en 1.750, volviendo a aparecer la advocación del Rosario. Tendríamos que
preguntarnos  ¿Antes de su  desaparición se fusionaría con la Candelaria? ¿Y fuera  este  el motivo  para  que vuelva a aparecer de nuevo el nombre de nuestra  Señora del Rosario? No lo sabemos, ya que ni tenemos datos de esta posible fusión, ni tampoco de la fecha exacta  con  la  de  la Candelaria, para  que hubiésemos  encontrado el hilo conductor. Tendríamos  que basarnos en la hipótesis y en las coincidencias de las circunstancias  históricas, y haciendo uso de la lógica, creer que la actual Hermandad del Cristo  de  las Aguas, residente  en  su Capilla de  la  calle Dos de Mayo fuera la depositaría de Hermandad del Rosario fundada  en Triana, procedente de fusiones anteriores.
Un dato a tener muy en cuenta es que esta hermandad de Penitencia después de su largo peregrinar desde su salida de Triana encuentra su ubicación definitiva, precisamente en una  Capilla del Rosario existente en esta calle, estándose en la creencia que debido a la fusión con esta, toma en su titulo tal advocación. Nos quedamos  ante la duda ya que tampoco conocemos la fecha  exacta  de esta fusión, Tendríamos que preguntarnos ¿Encontraría esta ubicación definitiva al encontrar el amparo de esta hermandad de Gloria al estar reflejado ya en su titulo el Rosario? ¿Y por tal motivo solucionara
definitivamente su lugar de residencia? Seguimos estando llenos de dudas, al menos que iniciemos un estudio en
profundidad y tengamos la suerte de encontrar los documentos necesarios que nos las aclaren.

Hemos  recorrido por  los  caminos y vericuetos de la historia, hasta llegar a nuestros días. Pero también tendríamos que preguntarnos ¿Cómo es que después de cientos de años, de siglos, aparece una nueva hermandad del Rosario en nuestro barrio de Triana y concretamente en el Barrio León? Podrían ser muchas las razones. El fenómeno del rezo del Santo Rosario ha sido un fenómeno religioso que caló profundamente desde un principio en el mundo cristiano, dejando  unas raíces profundas que han llegado a nuestros días, si bien este ha sufrido ciertas modificaciones a través del transcurso del tiempo y regulado  por las normas eclesiásticas dictadas de  Roma. Sin  lugar a  duda  la Orden de los Predicadores fundada por Santo Domingo de Guzmán, influyó de una forma determinante en la consagración, no  sólo del rezo, sino en la fundación de las Hermandades con la advocación de Nuestra Señora del Rosario.

    Por  tanto son  tantas  sus raíces primigenias y originarias que aún siguen estando vigentes, aunque tal vez no con la profusión de antaño. Pero la  razón  fundamental de  que nazca una nueva hermandad es producto de un movimiento asociativo  que quiere rescatar los valores perdidos de una sociedad que se aleja a pasos agigantados del humanismo solidario, del amor mutuo entre los hombres, que confunden el bienestar material, con el del espíritu de las almas generosas de hacer un bien, por muy pequeño que este sea, hacia los demás. Aún  retengo en  mi  memoria aquellos  paseos constantes hacia la Junta de Distrito de  Manuel González Torres en busca de la ayuda solidaria e ilusionada. Y aquellas Velá de la Plaza de Aníta, y aquel local alquilado que visité por primera vez donde  no había  absolutamente nada, corriendo por los entresijos de mi mente infinidad de dudas de locura de un sueño irrealizable, y que posteriormente fue exornado con exquisito primor.

Constancia, amor y cariño son las herramientas con las que se ha edificado una Hermandad, joven aún, pero plenamente consolidada y con un futuro esperanzador. Y es aquí donde podríamos entrar de  lleno para  analizar el porqué la fundación de una hermandad con sólo diez años de historia, contando siempre a partir de la aprobación  de  sus Reglas, ya  que anteriormente funcionó como asociación, germen embrionario para su nacimiento y legalmente reconocida como tal. Las Hermandades extra-parroquiales es un  fenómeno que se dio en toda Andalucía desde finales de la Edad Media, dedicadas a las prácticas  caritativas y de asistencia, objetivos que vienen señalados en gran número en sus Reglas, llegando a celebrar sus funciones principales en plena calle, originando su fundación el culto a la gran cantidad de retablos callejeros existentes, diferenciándose de las establecidas en las Parroquias. Pues bien esta  ancestral  costumbre asociativa  ha  prevalecido hasta nuestros días. El decaimiento del rezo público del Santo Rosario a finales del siglo XIX ha sido sustituido por la procesión de la imagen bajo  la advocación de Nuestra Señora, desligándose por completo de la  práctica del rezo que tuvo tanta importancia durante el siglo XVIII. También  tendré que  resaltar la gran diferencia existente de las Hermandades de Gloria con las de penitencias, ya  que estas últimas alcanzan una gran preponderancia con la consolidación dela Semana Santa y hacer su estación penitencial a la Santa Iglesia Catedral, mientras que las de Gloria quedan reducidas a un ámbito más pequeño, teniendo menor  número de hermanos y por supuesto  ante  esta situación  no llegan a alcanzar la relevancia de las  de penitencia. No  obstante  muchas de ellas, como ya hemos  comentado se fusionan o llegan a ser los orígenesde las mismas.

 No quiero cansar, pero si animar  a  su Junta  de Gobierno en unión de sus hermanos para que defiendan sus creencias en un clima  de convivencia y de sana participación. Que Nuestra Señora del Rosario os guíe por los caminos de la edificación del bien hacia  los demás. Me despido esta  noche de  todos vosotros, no sin antes me deis licencia para echar un pequeño piropo:

Llegó el mes de Octubre,
Todo el mundo calló                                
Paseo por sus calles 
Los naranjos florecieron
Los pájaros callaron
Todo quedó silente,                                                                                                   
Todo el mundo calló
apareciendo una rosa,
que en Mayo floreció                                
recordando a una primavera
Plena de fragancia y olor.                             

Mes de Octubre callado
Sólo se oye un rezo,                    
Un rezo enamorado
A la Madre de Dios
Señora del Rosario
Madre de Cristo
Cristo el  Redentor
Madre de Cristo
Señora del Rosario
La del Barrio León.

 Y la Madre deCristo
Con el nombre de Salud                                
Se fue a la Campana.                               
Y a la marisma
Con el nombre de Rocío.

Y en el mes Octubre
A la madre de Dios
Rosario la llaman                                 
La que tienen por patrona                                
En el Barrio León.

   ¡ Muchas gracias ¡       

TRIANA Y LOS VILLANCICOS

TRIANA Y LOS  VILLANCICOS





Fue el verso dedicado al cantaor Manuel Torre por una saeta cantada a la Macarena en la calle de la Feria. ¿Se preguntarán qué tiene que ver una
saeta con las ya cercanas fechas de la Navidad? ¡Pues sí! Ya que en el flamenco, la Saeta y los Villancicos constituyen la mejormanifesta­ción flamenca de inspiración religiosa aunque en este caso basado siempre en los sucesos y circunstancias que rodearon el nacimiento de Cristo.

El Villancico Flamenco, en verdad es un cante aflamencado al compás de bulerías, ya que este cante festero asimila
cualquier tipo melódico.

Pero hablar y escribir de Villancicos es estar obligado a resaltar la figura de un personaje que lo popularizó y lo sembró con tal arrai­go que aún en nuestros días persiste como flor eterna, sin marchitar.

 


Este no fue otro que Rafael Ramos Antúnez, "El Gloria" o "El Niño Gloria", nombre artístico que fue originado por su interpretación al compás de bulerías de un villancico en el cual se repite la palabra Gloria. Nadie como él cantó las flamenquisimas coplas de Nochebuena en su tierra natal de al; letter-spacing: -0.4pt; ">Jerez de la Frontera.
t-align: left;">El redoble de las palmas, zambombas y panderetas, hacen del Villancico Flamenco en la época de Navidad un cante atrayente y esperanzador.
Su acompañamiento musical es de lo más variopinto. Todo utensilio que esté a mano para marcar el compás es válido. Hasta la botella de aguardiente una vez vacía y rasgada con cuchillo, tenedor o cuchara ¡Claro está que tiene que ser de las de cuadritos que dan sonoridad al compás!
Sobre los Villancicos y Campanilleros mantengo una apre­ciación personal, estableciendo diferenciación entre ambos, que trata­remos de explicar. Estos están encuadrados por muchos autores en los can­tes derivados de las distintas modalidades de procedencia folclórica.
El Villancico es un cante aflamencado al compás de bulerías, es decir que en definitiva es una buleria, ya que este cante como hemos comentado asimila cualquier tipo melódico. El Villancico por estar adaptado a la buleria es genuinamente flamenco. Es un cante individua­lizado, como todo el flamenco, aunque esté acompañado en grupo con las palmas y todo tipo de utensilios. Mientras que el Campanillero su ori­gen y procedencia es totalmente distinta, está originado por can­ciones populares andaluzas cantadas con motivo del Rosario de la Aurora. 
Por este motivo no se da en él la individualización que el flamenco requiere, sino todo lo contrario, en grupo.
No obstante su encuadramiento conjunto, viene dado a que don Manuel Torre realizó una versión grabada en disco, separando bastante su música original y prestándole verdadera entidad flamenca.La popularidad de los Campanilleros la alcanzó la Niña de la Puebla con una versión más ligera 
y fácil, pero hermosa de ejecución. En definitiva los Campanilleros son unos cantes de fácil ejecución quedándose en copla.
En cuanto a su acompañamiento musical también es totalmente diferen­ciado del Villancico, no se da el redoble de palmas, se suman además de la guitarra, bandurrias, laúdes y triángulos y el cante en grupo, aun­que aparezcan solistas. Es un coro, actuación totalmente contrapuesta con la expresión genuina del flamenco en él cual el intérprete, el cantaor, abre sus sentimientos hacia fuera y está todo relacionado con el sentir de una sola persona.
Ahora bien, en que lugares o pagos se cantan los Villancicos cuando generalmente está establecida la confusión el ser una misma cosa cantarlos un grupo flamenco o las Rondallas mas tradicionales y afamadas. En función de esta observación tendríamos que establecer lugares muy concretos en cuanto a sus intérpretes.
Sin lugar dudas los gitanos lo han caracterizados aflamencadolos, siendo Jerez por naturaleza el máximo exponente y donde han nacidos grandes creaciones originadas por los artistas flamencos jerezanos, siendo el centro de nacimiento la familia, origen ancestral del flamenco gitano y al haber conservado Jerez  la estructura urbana de sus famosos barrios.
En el caso de Triana están prácticamente desaparecidos, ya que las familias originarias de la Cava fueron trasladadas a otros lugares de la ciudad desapareciendo la comunicación entre los clanes familiares gitanos que celebraban de antaño Nochebuenas inolvidables y donde aparecían los Villancicos Flamencos. La especulación del suelo causada por los intereses económicos acabó fulminantemente  con la tradición secular del asentamiento gitano en Triana, caso contrario a Jerez que ha sabido conservar estos núcleos casi intactos.
Se ha dado un caso atípico, no solo de los Villancicos, sino del flamenco en general y poder conservar las raíces primigenias y originarias de Triana en el barrio de “Las Tres mil” al haberse asentado en él muchos gitanos de la antigua Triana.
La Triana actual dista mucho de aquella que jugó un gran papel e importancia en el Flamenco, sólo los trianeros antiguos aún residentes en el Barrio, no son muchos, pueden conservar los comportamientos de las Navidades Flamencas, pero desgraciadamente están dispersos. Algunas y pocas familias ejercitan la costumbre tradicional de estas celebraciones, pero no con el empuje necesario para destacar con los Villancicos como destaca Jerez.